Crear tecnología exige, sobre todo, humildad y trabajo en equipo

Carácter aguerrido, ADN hecho para el servicio, talento y obsesión por la calidad son algunos componentes indispensables en la ‘fórmula para el éxito’ de la fundadora de GreenSQA, una de las empresas icónicas del ecosistema tecnológico del Valle del Cauca.
No hay nada más cargado de humanidad que el desarrollo de la tecnología. Esta es una de las ideas valiosas que puede dejar una conversación con Liliana Gómez, CEO y cofundadora de GreenSQA, hoy una de las compañías de desarrollo tecnológico más representativas de la industria digital del Valle del Cauca.
Del ADN santandereano (por parte de mamá), educadora por tradición, de papá emprendedor, experto en espiritual y oratoria y florenciano de nacimiento, esta mujer ha sabido abrirse camino en una industria altamente masculina, con temple, convicción, sentido de propósito y un altísimo nivel técnico.
Desde haber sido una de las primeras egresadas en sistemas de la Universidad del Valle, hasta liderar una compañía que hoy impacta el crecimiento de múltiples sectores en Colombia y Latinoamérica, han sido muchos los pasos dados y los desafíos enfrentados.
“Todo ha sido una cadena de causas, personas, momentos y aprendizaje correcto a lo largo de los años. Yo entiendo que los equipos tecnológicos deben ser empáticos y sensibles; en un universo donde escasea el amor por el otro y por crear desde el cuidado humano, esa ha sido nuestra apuesta”, afirma Liliana Gómez.
Lo aprendió desde su contacto con la academia, pero también con el ejercicio espiritual y su amor por la lectura. Y lo reforzó desde la experiencia empresarial que lidera desde hace más de dos décadas.
“Sin los equipos, los imposibles hacen empresa”, dice, refiriéndose a los cientos de colaboradores y colaboradoras que han pasado por GreenSQA y han sido piezas indispensables y exitosas en los proyectos más intensos, extensos e incansables y exitosos.
De ahí que la apuesta por los más altos estándares de calidad y el “cero error” en cada uno de sus procesos se convirtieron en el distintivo y en la esencia de la compañía.
Bajo también lo aprendido de la alianza que hizo con la Cámara de Comercio de Cali (CCC), de la que recibió el aprendizaje indispensable para construir un modelo de negocio aterrizado y propio para las necesidades del mercado, basado en el conocimiento, las pruebas científicas, la evaluación y la aplicación eficiente y efectiva de las leyes de la ingeniería.
“GreenSQA nació como un laboratorio, en el contexto de Parquesoft, una comunidad nacida de tecnología creada por la Universidad del Valle, donde florecieron el talento y la creatividad. Al principio ni siquiera tenía modelo de negocio. Pero todo se fue dando con el paso de los años, en ciudadanía a cursos y programas, entre ellos, Vallempacta (del cual Liliana es participante proactiva, como instructora, a la vez que ha sido y sigue siendo docente de Univalle, ha sido una de las estrategias más relevantes para alcanzar los logros de GreenSQA”.
A la fecha, cuenta 12 premios, entre nacionales e internacionales, entre ellos, uno por innovación en desarrollo tecnológico y otro por talento femenino. 278 empleados, distribuidos en 32 municipios, 52 por ciento de ellos, mujeres; presencia en 10 y más ciudades en Colombia, sitio web en Latinoamérica, con sedes en Colombia, Costa Rica y Perú.
¿Sueña? Seguir conquistando mercados con soluciones tecnológicas desde donde más se necesita: desde donde menos oportunidades hay, como Estados Unidos.
“El mundo está lleno de necesidades por resolver, de procesos por optimizar y de personas por incluir. Nosotros queremos contribuir a ese mundo con lo que mejor sabemos hacer: calidad. Tecnología con calidad”, concluye Liliana Gómez.






