En Colombia actualmente se continúan usando más las pruebas manuales que la automatización!

A nivel mundial se reconoce la automatización como práctica de pruebas hace más de una década, especialmente en actividades relacionadas con la ejecución, sin embargo, el reporte nacional de calidad revela que en Colombia solo entre el 12% y 15% de los participantes hace uso de ella.

Para mantener el ritmo de entrega y despliegue que implican los nuevos enfoques de desarrollo de software, es necesario que las pruebas de software sean realizadas más rápido que el desarrollo. Es aquí donde la automatización de las pruebas entra a jugar un papel importante, ya que, si se usan las herramientas adecuadas de forma efectiva, la automatización puede contribuir acelerando en general a todo el proceso de pruebas, pasando de ser soporte únicamente para las actividades como diseño y ejecución, a brindar lo que hoy conocemos como la automatización integrada de todo el proceso, incluyendo tareas como la gestión de requerimientos hasta la generación de casos de prueba, gestión de ambientes de prueba y generación de los datos estructurados para la prueba.

No es únicamente la necesidad de velocidad lo que lleva a la respuesta de automatización de pruebas, sino también el surgimiento de aplicaciones y productos software más inteligentes, que demandan un enfoque automatizado e integrado para probar los cambios continuos que se presentan no únicamente en los productos sino también en los entornos de negocio.

A pesar de que la automatización se viene usando hace ya más de una década a nivel mundial en el proceso de pruebas, y del elevado número de empresas Colombiana participantes que reportan utilizar metodologías ágiles al menos en algunos de sus proyectos, el nivel de automatización de pruebas de software aún se considera bajo: limitándose a un rango entre el 12% y 15% de los participantes de la encuesta nacional de calidad, con lo cual se concluye que las pruebas en la mayoría de las organizaciones en Colombia siguen siendo realizadas de manera manual y por tanto aún no se está obteniendo el máximo beneficio, que más allá del obvio ahorro de esfuerzo, permite aumentar la cobertura y efectividad de las pruebas.