Claves para ser una Emprendedora Exitosa

Fuente: Revista Cromos del Espectador

Las cuatro ganadoras del ‘Premio Mujeres que Impactan’ de Endeavor nos contaron sobre la desafiante tarea de ser empresarias en Colombia.

El mundo de los negocios es un territorio conocido por los hombres. Se lanzan al agua sin prevenciones, nadan con naturalidad en medio de los riesgos y responden con cabeza fría frente a los retos. Esto no quiere decir que a la hora de emprender tengan garantizado el éxito, simplemente tienen la seguridad y la libertad para emprender la aventura.

Las mujeres, por su parte, cada día son más osadas y se abren camino en ese universo en el que les cerraron las puertas por tanto tiempo. Según Global Entrepreneurship Monitor, en el 2016, por cada mujer que montó empresa en el país, dos hombres lo hicieron. Es una cifra estimulante y esperanzadora para muchas que aún no se atreven a levantar anclas.

No obstante, ellas aún enfrentan más obstáculos a la hora de crear empresa. No solo porque la sociedad aún no se acostumbra a verlas en esa posición, sino porque suelen chocarse con muros que ellas mismas se imponen. Las mujeres, debido a las responsabilidades que tienen con sus hijos y su hogar, inconscientemente restringen el alcance de sus sueños. Algunas ni siquiera conciben la idea de crear un negocio propio y, otras, limitan el crecimiento de su empresa para no cargar con la culpa de hacer a un lado su familia.

En este contexto surgió el Premio Mujeres que Impactan, liderado por Endeavor, una red global creada hace 20 años para inspirar, apoyar y conectar a emprendedores exitosos, de tal forma que se transformen en empresarios de alto impacto y, de paso, favorezcan el desarrollo sostenible de la economía mundial.

Este año participaron 160 emprendedoras de 28 ciudades del país y cuatro resultaron ganadoras. Ellas –que recibirán apoyo y guía para pensar en grande y eliminar el miedo al fracaso– encabezan tres empresas que, para Endeavor, tienen el potencial para convertirse en un modelo a seguir para las emprendedoras colombianas.

LILIANA GÓMEZ
Green SQA

En la actualidad, el mundo gira gracias a la tecnología. Las oficinas se quedan varadas si se cae Internet o si el software que utilizan tiene una falla. Y a pesar de que todos dependemos de las máquinas, estas todavía tienen muchas fallas que impiden que las empresas sean tan eficientes como podrían serlo. Con esto en mente, Liliana creó GreenSQA, un emprendimiento pensado para encontrar, corregir y evitar esos errores a los que se enfrentan las casas de software y las grandes compañías.

¿Cuál ha sido el reto más difícil al que se ha enfrentado como empresaria? 

Hacer empresa es una aventura y es difícil enmarcar un solo reto. Hay que prepararse, sin ahorrar energías, para retos diarios: el desarrollo del equipo humano, la inestabilidad de los procesos, los nuevos impuestos, los cambios en el entorno, la tecnología obsoleta o emergente, las quejas de los clientes y la necesidad de ser disciplinado, entrenarse y anticiparse a los problemas.

¿Y como mujer empresarias? 

Para mí no hay mucha diferencia, sin embargo, debo recocer que para mí ha sido todo un reto desarrollar la habilidad de anticipación y el apetito de riesgo. Mi naturaleza de mujer protectora y precavida me induce a una inercia que en ocasiones ha sido una barrera para ir mas allá, como se espera de un empresario.

¿Hubo algún miedo que tuvo que superar en el camino?

¡Sí! ¡Muchos! Casi a diario… Pero a estas alturas me produce risa lo que hace 15 años me aterraba. De la misma forma que los retos, los miedos se superan estudio, disciplina, lucha y tiempo.

¿Cuál ha sido el aprendizaje más importante que le ha dejado su proyecto? 

La importancia de crear tejido humano. Es imposible desarrollar una empresa sin la complicidad de los seres humanos que te rodean. Se necesita todo de ellos: ideas, fuerza de trabajo, energía, cariño y hasta reclamos. Creo que los colaboradores, los socios, la familia, y los amigos son la fuerza vital necesaria para desarrollar cualquier proyecto y trascender.

¿Qué armas debe tener a la mano una mujer a la hora de emprender? 

La lista podría ser interminable, pero este es mi top 10, y aplica tanto para hombres como para mujeres:

1. Reconocer la razón o la pasión que te mueve a emprender

2. Tiempo

3. Capacidad para relacionarse y personas a tu alrededor: socios, colaboradores, familia, amigos…

4. Saber escuchar a los demás (al mercado, al cliente, a los amigos, los procesos, todo te habla)

5. Saber leer experiencias ajenas

6. Capacidad para tomar decisiones

7. Tener un hábito de estudio

8. Pasar a la acción

9. Aprender de los errores

10. ¡Nunca rendirse!

El mundo del emprendimiento suele ir acompañado de frustraciones que muchas veces pueden llevar a la derrota, ¿cómo se deben asumir esas frustraciones para que no signifiquen el fin de una idea?

Con actitud de vencedor, conscientes de que emprender es cuestión de largo plazo.  Con la convicción de que si se hacen las cosas correctas, con las personas correctas, en el momento correcto –así aparezcan barreras y fantasmas que dan miedo–, esos son baches del camino que te preparan para recibir con más gusto el resultado final.

Si la devolvieran en el tiempo, cuando empezaba el proyecto, ¿habría algo que haría de otra manera?

Nunca pienso en eso, pero creo que la respuesta es no. Si hiciera algo diferente no experimentaría esto que siento ahora, que me hace orgullosa, feliz y llena de esperanza en un futuro cada vez mejor.

Los grandes empresarios dicen que el secreto del éxito de un negocio no es el concepto sino la gente detrás del proyecto, ¿cuál es su clave en este sentido?

¡Así es! En Green compartimos esa visión. Buscamos personas que compartan nuestros principios, a quienes se pueda inspirar y con quienes trabajar por nuestra idea de un mundo mejor.  Lo manejamos con sencillez, con generosidad, ofreciendo contratos laborales estables, oportunidades de estudio y certificaciones,  mejorando las condiciones, escuchándolos y haciéndolos parte activa de nuestro ejercicio de emprender.

Fuente: Revista Cromos del Espectador